
Hay voces insistiendo en la conveniencia acerca del retorno a clases; sin embargo, en caso de imponerse esta medida, llama la atención que la mayor parte de esas voces no enfrentarán el día a día en un colegio donde convivirán alumnos, profesores y funcionarios provenientes de distintas localidades.
Por otra parte, parecen ignorar que todas esas personas volverán a sus hogares contribuyendo de manera contraria al esfuerzo que todos hemos realizado para controlar esta pandemia.
En Europa, se ha intentado el retorno a clases, con resultados poco aconsejables. Y en Chile, parecen no considerarse esas experiencias.
De hecho, en Chile dos jardines infantiles que retornaron a clases cerraron sus puertas tras el aumento de contagios por coronavirus en la Región de Aysén.
Según informa Radio ADN, ambos recintos fueron cerrados temporalmente hasta que las condiciones sanitarias permitan su reapertura.
La subsecretaria de Educación Parvularia, María José Castro, señaló al citado medio que «en Chile Chico, hace algunos días, estaban las condiciones sanitarias, y habían abierto dos jardines infantiles de la Junji».
«Este fin de semana hubo contagios en la comuna, y entendiendo que es una comuna que ha recibido esto con bastante temor, y como la opción nuestra es avanzar siempre generando mucha confianza en las comunidades, la misma vicepresidenta, en conjunto con la directora del jardín y el director ejecutivo de Aysén, tomaron la decisión de cerrar temporalmente «, expresó.
Se esgrime que el retorno a clases tiene que ver con no quitar a los niños su derecho a la integración, y que esta pausa provocará daño irreversible en sus procesos de aprendizaje. No caben dudas, que esta situación es de suyo anormal. Sin embargo, cuando se adentra levemente en esos argumentos, llegamos a la necesidad de dejar a los niños para que los padres se liberen para el retorno al trabajo, y así proteger la economía.
Por otra parte, se argumenta que un porcentaje importante de los niños no tienen acceso a las redes digitales, ignorando la responsabilidad del Estado en propiciar políticas que garanticen este acceso; y peor aun, culpando a los docentes de esta falencia.
Creemos que es fundamental que se sincere el debate y se termine de llamar a una cosa por otra.
No estamos de acuerdo con el retorno a clases mientras las condiciones sanitarias no den garantía de un ambiente libre de riesgos, y creemos que el Estado debe propiciar políticas que permitan que en Chile no existan niñas y niños sin acceso a Internet.
STProvidencia Sindicato de Trabajadores de la Corp de Desarrollo de Trabajadores de Providencia